Los trabacajas

Todos lo sufrimos y, en la mayoría de los casos también fuimos uno de estos personajes alguna vez.

La señora trabacajas

La señora trabacajas

Uno va al supermercado de lo más campante plin plin lari laralalala (ya saben que nos gusta cantar mientras compramos frutas y cositas para el desayuno) y ¡zákate! luego de dar la vuelta por aquí y por allá, pasar de los olores tentadores del pollo mareado y por el polo sur de los congelados, nos vamos con nuestra carga para la semana rumbo a la caja.

Frente a nosotros una fila más larga que pedo de serpiente. Levantamos el cuello tratando de ver qué sucede y nos encontraremos siempre con alguno de estos personajes:

Miss Oferta: Se trata de la señora que insiste en que no le han contabilizado la promoción en la caja y hasta que no baje el mismísimo dueño del supermercado, no se va.

Desmemoriado: Una buena forma de no llamarlo gil… Generalmente relacionado con el sexo masculino hace referencia a aquel casi humano que luego de pasar por la verdulería y la panadería se entera que tenía que pesar los productos.

Money Money: Casi siempre se trata de una abuelita que lleva el monedero cargado de cositas redondas que parecen botones y que son tan pequeñitas y poco usadas que casi ni las conocíamos. Consiguen contar todo y pagar, media hora después.

Gafas: Se trata de aquellos que vieron un número debajo del producto e insisten que se les cobre eso. Le cobraron dos céntimos más, pero no le vamos a regalar dinero a nadie, así que el resto espere una hora que hay derechos que defender.

Tarjetarda: La espera se hace larga y cuando vemos que la señora que tenía un carro para alimentar a un regimiento termina, nos alegramos porque ya saldrá, pero ¡no! porque su tarjeta le da error, y ahí a esperar de nuevo. Justo en el momento que estamos por movernos a otra caja, la mujer pasa un cheque así que tres horas después volvemos sin cantar, dejamos las bolsas en el suelo de la cocina y nos tiramos a descansar pensando: “la próxima vez, comeré afuera”.

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About Arol

escribo en elblogdeviajes.com

2 responses to “Los trabacajas”

  1. rehtse says :

    Jeje, como la vida misma, lo peor es cuando alguien a quien acompañas a comprar es un ‘trabacajas’, entonces te dan ganas de meter la cabeza bajo el suelo mientras tu acompañante marea a la cajera con ver al encargado… (verídico, oiga…)

  2. Marisa says :

    querido Arol se que estas liado pero ya es hora de retirar lo delos trabacajas porque esto esta trabaleido un abrazo

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