Las rutinas ascensoriles

Todos los días tengo que entrar en un ascensor para subir hasta el sexto piso y llegar a mi humilde morada (que no es

Dele al cliqui cliqui

Dele al cliqui cliqui

lo mismo que violeta) y siempre me encuentro con algo extraño en aquel lugar… el ascensor, no mi hogar dulzón hogar.

Lo primero es que me parece extraño que las personas entren en un coso así cuadrado para subir y bajar; pero la inteligencia humana está al servicio de la pereza así que a no reclamar.

Así que todos los días voy al ascensor, llego solito y cliqui espero que venga porque seguro que el cuadrado se fue a pasear por ahí. Y mientras Arol espera no falta el que llega (generalmente hablando por teléfono) y como no se puede estar quieto esperando le mete su dedo y le da cliqui; y aun no conforme le da otra vez cliqui clicqui ¿Qué? ¿Acaso mi cliqui no es válido y el tiene un cliqui especial? ¿Y para qué le da tantgo al botoncito? No es su perro que de tanto gritarle viene. En fin, se nota que hay personas a quienes el ascensor los supera en neuronas.

Así que uno entra en el aparato ese, y te das cuenta que los personajes más raros y hasta los más gritones del mundo se hacen santos allí. ¡Sí! Sí señores, el ascensor santifica así que si usted no tiene un ascensor en su casa y tiene algunos niños revoltosos o vecinos molestotes, cómprese un ascensor y enciérrelos allí que ya verá cómo se tranquilizan los salvajes.

Pero, seguro, seguro, lo más extraño que me pasa con este coso que sube y baja es cuando no se mueve; y sucede siempre cuando quiero bajar desde mi sexto piso al de la calle. Salgo yo de mi humilde morada (la misma, sí porque aun no me mudé) y entro al ascensor, pero por más que le hago cliqui cliqui, no se mueve. Estoy allí esperando algo mágico y nada; así que vuelvo a ver la botonera, me doy cuenta de lo sucedido y me digo: “Arol, si estás en el sexto, no se presiona el 6” je! La costumbre ascensoril que me confunde.

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About Arol

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2 responses to “Las rutinas ascensoriles”

  1. Marisa says :

    Te das cuenta que cuando alguien entra en el ascensor normalmente saluda y luego se miran los pies para no tener que hablar con la otra persona y la gente parece que se siente intimidada como si le fueran a someter al tercer grado ,con lo facil que seria un: ¿que tal?.Bueno y tu como estas? supongo que mas animado porque el tiempo corre a tu favor ya queda menos es el ultimo esfuerzo para llegar ,y en España estamos todos esperando conocer a esa personita de la que tanto habla mi hija, que yo creo que tiene que tener algo especial .Bueno Arol ¡animo¡ que ya queda poco un abrazo

    • arolasecas says :

      Es, sin lugar a dudas, uno de los comentarios más hermosos y tiernos queme han dejado en el blog y cobra mucha más importancia teniendo en cuenta de quien viene. Me ha alegrado mucho verlo, pero debo aclarar que la personita especial y más importante del mundo se llama Miriam 😉

      Un abrazo grande
      Arol

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